Content
Entre la catedral y el palacio se encontraba el corral de los Olmos, donde se reunían el cabildo municipal y eclesiástico. Esta fue heredada por Elvira López de Ayala, que le dio nombre al sitio. Otra zona de la huerta del Retiro fue donada por Patrimonio Real en 1862. En esos lugares se edificarían posteriormente las iglesias de San Bartolomé, Santa María la Blanca (en el barrio de San Bartolomé) y la antigua, iglesia de Santa Cruz. El cementerio de la judería se encontraba situado entre la calle Cano y Cueto y el paseo de Catalina de Ribera.
En esta plaza se encuentra la típica Hostería del Laurel , que aparece en la famosa obra de teatro de Don Juan Tenorio. Desde la plaza de Alfaro tomar la calle Lope de Rueda donde se encuentra la Casa Palacio de la Marquesa de Pickman, con una portada renacentista de gran calidad arquitectónica procedente de un palacio de la ciudad de Úbeda. Esta plaza tiene acceso por la calle Nicolás Antonio al los Jardines de Murillo con restos de la muralla del Alcázar. Destacar Típica casa sevillana con patio en el nº 9, el edificio regionalista del Consulado de Francia en el nº 1, y el Tablao Flamenco de los Gallos. En dicho lugar se emplazaba la primitiva parroquia de Santa Cruz derribada por los franceses durante la ocupación, bajo las losas del templo descansaban los restos de Murillo, el excelente pintor del siglo XVII.
Debido a este gran atractivo, el barrio ha sido declarado como zona saturada de viviendas de uso turístico, limitándose la concesión de licencias destinadas a este uso. Constituye un paradigma de como un espacio urbano se ha visto influenciado por la adaptación a las expectativas de los visitantes. El barrio se distingue como uno de los grandes atractivos turísticos de Sevilla y forma parte de los recorridos más frecuentes de la ciudad. Según la división administrativa establecida en 2006, el barrio se extiende en un área muy superior al de la antigua judería que abarca las secciones censales número 37 y 43 del distrito Casco Antiguo de la ciudad. Santa Cruz es un barrio histórico de Sevilla (Andalucía, España) que se asienta en parte de la antigua judería de la ciudad. Aquí te dejo una selección de lugares recomendados para comer bien en pleno corazón del barrio, tanto si buscas algo económico como si prefieres una experiencia más especial. Entre sus callejuelas encontrarás tabernas históricas, bares tradicionales y terrazas con encanto, perfectas para degustar tapas típicas como el pescaíto frito, el salmorejo o las espinacas con garbanzos.
Bellamente decorada, la preside una estatua de Don Juan Tenorio, obra del escultor vanguardista Nicomedes Diaz Piquero. Siguiendo Ximénez Enciso, vamos a la derecha por la Calle Cruces, para encontrar una pequeña plaza con tres columnas rematadas por cruces de forja que representa al Calvario. En esta calle tenemos antiguas casas palacios, como la Casa Palacio de Salinas, visitable, incluida en la Ruta de las Casas Palacios de Sevilla , y en la cercana calle Abades verás el Palacio de los Pinelo, sede de las academias de Medicina y Buenas Letras. En ella podemos ver numerosos bares y restaurantes destacando la Bodega Santa Cruz o las Columnas, en la esquina con la calle Rodrigo Caro y el Bar Giralda con los Baños Árabes, un Hamman Almohade, en el interior. Su nombre viene del antiguo Hospital de Santa Marta fundado en el siglo XIV y posteriormente convertido en el actual convento. A la derecha vemos el Palacio la tinka Arzobispal, la residencia oficial del arzobispo titular de la Archidiócesis de Sevilla, edificio que data del siglo XVI, con una magnifica portada de estilo barroco del siglo XVIII.
El Barrio Santa Cruz es uno de los mejores lugares de Sevilla para disfrutar de la gastronomía local. Recorre los lugares más icónicos del Barrio Santa Cruz sin perderte con nuestra ruta paso a paso con mapa Santa Cruz no solo se recorre, su magia radica en cómo combina historia y emoción en un espacio pequeño y lleno de vida. Hoy sigue siendo uno de los lugares más visitados de la ciudad, un barrio que conserva su alma histórica mientras sigue vivo y vibrante. Antigua judería medieval y hoy uno de los rincones más encantadores de la ciudad, Santa Cruz es un barrio para perderse sin prisa, para descubrirlo paso a paso y dejarse sorprender por cada esquina.
Con los naranjos más altos de Sevilla, invita a detenerse unos minutos y disfrutar de su atmósfera tranquila, alejada del bullicio turístico. Y un secreto que guarda esta zona es la Plaza de Santa Marta, escondida tras un pequeño pasaje justo detrás de la estatua de San Juan Pablo II. Su fuente central, la Fuente de la Farola, añade un toque de frescura y elegancia al conjunto. Rodeando la Catedral, encontramos la Plaza Virgen de los Reyes es uno de los rincones más icónicos de Sevilla. Además, durante siglos fue un punto de celebración y procesiones, testigo de la historia viva de la ciudad. La Plaza del Triunfo debe su nombre al “Triunfo de la Inmaculada”, una antigua devoción sevillana. Pocos pasos más adelante, por la Calle Joaquín Romero Murube, se abre la majestuosa Plaza del Triunfo uno de los espacios más monumentales de Sevilla. Aunque la historia es más leyenda que realidad, ha contribuido a que este rincón se asocie con el amor y la poesía.
Una ruta por el Barrio Santa Cruz es adentrarse en el corazón más auténtico y legendario de Sevilla. Nos gustaría contar con su apoyo para mejorar nuestras fuentes de datos abiertas. Los lugares cercanos incluyen Real Casa de la Moneda de Sevilla y El Arenal.
Recorre el Barrio Santa Cruz con un guía experto y conocerás las leyendas y detalles que se esconden tras cada rincón. Una excelente opción es combinar esta ruta con una visita guiada al Real Alcázar, que se encuentra junto al punto de inicio de la ruta, en el Patio de Banderas. En verano, evita las horas centrales del día y opta por primavera u otoño, cuando el clima es más agradable y los patios lucen llenos de flores. Esta calle lleva el nombre de José María Mateos Gago, un sacerdote y profesor sevillano del siglo XIX. Aquí podrás disfrutar de tapas típicas sevillanas y, sobre todo, de unas impresionantes vistas a la Giralda. Además, la fuente central actual sustituye a una más antigua que fue retirada en el siglo XIX por obstaculizar el paso de los carruajes del arzobispo.
La ciudad de Híspalis, la Sevilla romana, encontraba en esta zona sus límites amurallados en su lado oriental, por la zona de la puerta de la Carne, y, por su lado meridional, por la zona de la plaza del Triunfo. Sus hoteles boutique, casas históricas rehabilitadas y alojamientos con patios andaluces ofrecen una experiencia única en un entorno lleno de encanto. Sus callejones estrechos, sus patios floridos y sus plazas escondidas lo convierten en uno de los lugares más fotogénicos y románticos de la ciudad. En su interior cuenta una magnifica colección de pinturas y esculturas del barroco sevillano, la tercera pinacoteca de la ciudad con obras de grandes pintores destacando Pacheco, Zurbarán, Murillo, etc. Lo curioso es que bajo su trazado se encontraba una antigua vía romana que comunicaba la zona alta de la ciudad con el puerto fluvial del Guadalquivir. Sus casas encaladas y sus balcones floridos hacen de esta pequeña plaza uno de los lugares más fotogénicos de la ruta. Este pequeño espacio toma su nombre de las tres cruces de mármol que se alzan sobre columnas clásicas, creando una imagen llena de simbolismo y serenidad. En esta ruta descubrirás los lugares imprescindibles del Barrio Santa Cruz, sus leyendas más curiosas y los rincones que mejor capturan la esencia sevillana.
Una zona de transición hacia uno de los pulmones verdes del casco histórico, con la curiosa cruz de la Cerrajería y la huella del arquitecto Juan Talavera. Durante los siglos XII y XIII, la comunidad judía prosperó en esta zona gracias a su ubicación estratégica, protegida por la muralla y cercana a los centros de poder del Alcázar y la Catedral. Se separa de Santa Cruz por la calle Santa María la Blanca y San José, destacando en su interior la plaza y convento de las Mercedarias y la Parroquía de San Bartolomé, de esbelta torre campanario. Era el lugar usado para los que llegaban en caballos, dado que en ella se encontraba el Apeadero del Alcázar que destaca por la portada manierista del siglo XVII. En el interior de esta puerta podemos ver un retablo del siglo XVII presidido por la Inmaculada Concepción con San Joaquín y Santa Ana, San Pedro, San Fernando y en la parte alta San José. Su nombre se relaciona con las banderas que estaban pintadas sobre la puerta de la muralla que da acceso desde la plaza del Triunfo.
Siguiendo la calle, tras pasar bajo una torre y varias casas , donde una placa recuerda la huida de Carmen, protagonista de la ópera de igual nombre, llegamos al Patio de Banderas del Alcázar. En ella destaca sus casas con grades patios sevillanos, como el Restaurante Corral del Agua, y la Artesanía de Abanicos Ventura. En la plaza podemos ver una placa donde se encontraba la casa del Comendador de Calatrava Don Gonzalo de Ulloa padre de Doña Inés, protagonista de la obra del Tenorio. Entre sus típicas casas se encontraba el estudio del torero norteamericano John Fulton, una placa lo recuerda. Muy turística, está presidida por el Hospital de los Venerables con su iglesia y museo, en cuyo interior hay obras de los grandes pintores y escultores del barroco sevillano. Su nombre proviene de los refinadores de cuero que había en la zona.
